Cadmio en cacao: una amenaza silenciosa para la sostenibilidad económica de productores en la costa ecuatoriana

Una investigación desarrollada por la Universidad Agraria del Ecuador y el INIAP evaluó la presencia de cadmio (Cd) en suelos y granos de cacao en dos localidades de la costa ecuatoriana: Cerecita (Guayas) y Bajada de Chanduy (Santa Elena)

Junio, 2026

El cacao ecuatoriano es uno de los productos agrícolas de mayor importancia para la economía nacional; sin embargo, la presencia de cadmio en el suelo y en los granos se ha convertido en un desafío crítico, especialmente por las regulaciones de la Unión Europea que establecen límites máximos en productos derivados del cacao. Estas normativas podrían afectar el acceso a mercados premium y generar pérdidas económicas para productores que no logren cumplir con dichos estándares. La investigación incluyó el muestreo de 23 fincas cacaoteras y el análisis de suelos, hojas y cotiledones. Los resultados mostraron concentraciones de cadmio en suelo entre 0,24 y 1,55 mg kg⁻¹, mientras que en los granos (cotiledones) se registraron niveles entre 0,53 y 5,01 mg kg⁻¹, evidenciando una importante transferencia del metal desde el suelo hacia la parte comercializable de la planta. El patrón observado fue consistente: hojas > cotiledón > suelo, indicando que las hojas podrían servir como herramienta temprana de monitoreo.

Cadmio suelos Ecuador

Uno de los hallazgos más relevantes fue que, aunque los niveles de cadmio en suelo fueron similares en ambas localidades, los granos presentaron variabilidad significativa, especialmente en Bajada de Chanduy, donde se registraron los valores más altos. Esto confirma que la concentración total de cadmio en suelo no siempre predice la acumulación en el grano, ya que factores como pH, materia orgánica y manejo agronómico influyen en su biodisponibilidad. Desde la perspectiva socioeconómica, el estudio aplicó el índice de sostenibilidad económica (IK), encontrando que el 100% de las fincas evaluadas presentaron valores menores a 2, lo que indica una sostenibilidad económica insuficiente. Cerecita obtuvo un IK promedio de 1,56, mientras que Bajada de Chanduy apenas alcanzó 0,55, reflejando alta vulnerabilidad económica y limitada capacidad de respuesta frente a riesgos comerciales asociados al cadmio

El análisis también reveló que los productores presentan baja diversificación productiva, limitada capacidad de financiamiento y fuerte dependencia de intermediarios para la comercialización, factores que incrementan su exposición frente a descuentos, rechazos de lotes o mayores costos de mitigación. A esto se suma que los exportadores suelen manejar el riesgo mediante mezcla de lotes (“blending”), trasladando parte del impacto económico hacia los productores. Los autores concluyen que el cadmio debe entenderse como parte de una vulnerabilidad territorial más amplia, donde se combinan factores ambientales, productivos y económicos. Recomiendan fortalecer los sistemas de monitoreo, promover estrategias de manejo específico del suelo y desarrollar tecnologías accesibles para reducir la transferencia de cadmio hacia los granos. Este estudio aporta evidencia clave para orientar políticas de mitigación, trazabilidad y sostenibilidad en la cadena cacaotera ecuatoriana, especialmente en zonas donde la contaminación por metales pesados puede comprometer la competitividad internacional del cacao.

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