Identificación de genotipos de cacao con resistencia a enfermedad que amenaza la producción
Una investigación reciente evaluó 52 genotipos de cacao conservados en el banco de germoplasma del INIAP, con el propósito de identificar materiales resistentes a Ceratocystis cacaofunesta, un hongo que provoca marchitez y puede ocasionar la muerte de las plantas.
Septiembre, 2026
El cacao (Theobroma cacao L.) constituye uno de los cultivos estratégicos para la agricultura ecuatoriana, tanto por su importancia económica como por su contribución a las exportaciones y al reconocimiento internacional del cacao fino de aroma. Sin embargo, su producción enfrenta desafíos fitosanitarios que pueden comprometer la productividad y la sostenibilidad de las plantaciones. Entre ellos se encuentra la marchitez por Ceratocystis, una enfermedad causada por el hongo Ceratocystis cacaofunesta, que ingresa a los tejidos de la planta a través de heridas y provoca necrosis, marchitez del follaje y, en casos severos, la muerte del árbol.
Frente a esta problemática, investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela, España, y el sector privado, desarrollaron un estudio orientado a ampliar las fuentes de resistencia genética disponibles para la propagación de plantas de cacao. La investigación evaluó 52 genotipos de diferentes procedencias, conservados en el banco de germoplasma del INIAP, mediante pruebas de laboratorio y evaluaciones de campo realizadas en las estaciones experimentales Tropical Pichilingue, Portoviejo y Central de la Amazonía.
Los ensayos permitieron analizar el desarrollo del hongo y la progresión de las lesiones en los tejidos vegetales durante distintos períodos posteriores a la inoculación. Los resultados demostraron que la respuesta de los genotipos varía considerablemente: mientras algunos materiales presentaron una expansión acelerada de las lesiones, otros lograron limitar el desarrollo de la enfermedad, lo que evidencia la existencia de fuentes genéticas de resistencia potencialmente útiles para los programas de mejoramiento.
Entre los materiales destacados se encuentran EMM-020, EMM-023, NL-A19 y SCA-6, que mostraron un comportamiento favorable bajo las condiciones de evaluación en campo. En particular, EMM-020 registró un índice medio de lesión de apenas 0,28 cm³, mientras que NL-A19 presentó 0,33 cm³ y SCA-6 alcanzó 0,40 cm³. Estos valores contrastan con los registrados en genotipos susceptibles, como INIAPG-069, cuyo índice medio de lesión fue de 7,24 cm³. Asimismo, algunos materiales evidenciaron una reducción del tamaño de las lesiones entre los 15 y 30 días posteriores a la inoculación, lo que sugiere una capacidad de limitar el avance de la infección.
Un hallazgo relevante fue que algunos clones considerados tradicionalmente resistentes, como IMC-67 y EET-400, mostraron susceptibilidad en determinadas pruebas. Esta variación destaca la importancia de actualizar periódicamente las evaluaciones fitosanitarias y de combinar pruebas de laboratorio con ensayos de campo para seleccionar materiales genéticos con respuestas más consistentes frente al patógeno.
Los resultados constituyen un aporte para el mejoramiento genético del cacao y la conservación de la agrobiodiversidad. La identificación de genotipos con resistencia cuantitativa puede contribuir al desarrollo de patrones de injertación más adecuados, fortalecer la producción de plantas de calidad y reducir los riesgos asociados con esta enfermedad. No obstante, los materiales identificados deberán continuar evaluándose en diferentes condiciones de cultivo antes de recomendarse de manera generalizada para su uso comercial.
Fuente: Para más información, consulta el artículo: Cacao Rootstock Selection Resistant to Ceratocystis cacaofunesta at the INIAP Germplasm Collection, Ecuador
