Portainjertos de Passiflora mejoran la resistencia a enfermedades del suelo en maracuyá
Un estudio desarrollado en conjunto con la Universidad Técnica de Cotopaxi y la Universidad de Las Américas, evaluó el desempeño de diferentes especies de Passiflora como portainjertos en maracuyá (Passiflora edulis f. flavicarpa) frente a patógenos del suelo. La investigación identificó alternativas altamente efectivas para reducir el impacto de Fusarium oxysporum y Meloidogyne incognita, principales limitantes del cultivo.
Abril, 2026
El cultivo de maracuyá es de gran importancia económica en Ecuador; sin embargo, enfrenta serias limitaciones por enfermedades del suelo que pueden reducir el rendimiento hasta en un 60% y acortar la vida útil de las plantaciones. Entre los principales patógenos se encuentran Fusarium oxysporum, causante de marchitez vascular, y el nematodo Meloidogyne incognita, que afecta el sistema radicular y debilita la planta. Ante esta problemática, el estudio evaluó cinco especies de Passiflora como portainjertos, bajo diferentes condiciones de infección (individual, secuencial y simultánea). Se analizaron variables como severidad de la enfermedad, reproducción del nematodo, crecimiento vegetal y compatibilidad del injerto, integrando los resultados mediante un índice de tolerancia combinado (CTI).

Los resultados evidenciaron diferencias claras entre especies. Passiflora platyloba destacó como el portainjerto más prometedor, al combinar resistencia efectiva al nematodo (con incidencia cercana a cero en etapas críticas), buena tolerancia a Fusarium y excelente compatibilidad de injerto. Además, mantuvo un alto vigor vegetal incluso bajo condiciones de estrés combinado, lo que lo posiciona como una alternativa robusta para condiciones de campo. Por su parte, P. maliformis mostró alto crecimiento y biomasa, pero presentó elevada susceptibilidad al nematodo y baja compatibilidad de injerto, lo que limita su uso a largo plazo. En tanto, P. nitida evidenció un comportamiento interesante bajo co-infección, manteniendo la biomasa en condiciones de estrés severo, aunque con menor estabilidad fisiológica en otros escenarios.
El estudio también confirmó que la interacción entre Fusarium y Meloidogyne genera un efecto sinérgico negativo, incrementando la severidad de la enfermedad y reduciendo el crecimiento del cultivo, especialmente cuando ambos patógenos actúan simultáneamente o en secuencia. Esto resalta la necesidad de estrategias integradas de manejo. Estos resultados posicionan el uso de portainjertos resistentes como una estrategia sostenible y efectiva para reducir la dependencia de agroquímicos, mejorar la sanidad del cultivo y prolongar la vida útil de las plantaciones de maracuyá, contribuyendo a sistemas productivos más resilientes en el Ecuador.
Fuente: Para más información, consulta el artículo: Passifloraceae Rootstock Performance Against Soil Pathogens in Yellow Passion Fruit Crops (Passiflora edulis f. flavicarpa Degener)

