SOYA

Glycine max

La soya Glycine max (L.) Merril es una oleaginosa de gran importancia económica en el Ecuador, es considerada a nivel mundial como una especie estratégica debido a su composición nutricional, destacándose el alto contenido de proteínas que posee (38 a 42 %) y el grado de concentración de aceite (18 a 22 %), por lo que su cultivo es de vital importancia para la industria de aceites vegetales y concentrados para la elaboración de balanceados para alimentación animal.

Según la FAO, en el año 2009, la superficie cosechada de este cultivo en Ecuador alcanzó superficies estimadas de 31.000 ha, con una producción total de 61.000 TM, y un rendimiento promedio a nivel nacional de 1,97 TM/ha. De acuerdo a los datos arrojados por el III Censo Nacional Agropecuario, en el país existían hasta el año 2000 aproximadamente 4.500 UPA’s (Unidades de Producción Agropecuaria), la mayor parte de estas correspondían a pequeños productores con casi el 60% del total, los medianos representaban el 30% y los grandes el 10% restante.

FICHAS TÉCNICAS

Requerimientos climáticos y edáficos
Precipitación: 450 mm a 650 mm durante el ciclo.
Temperatura:: 22 a 30 oC.
Altitud: 0 a 1200 msnm.
Suelo: Franco arenoso o franco arcilloso, bien drenados.
pH: 5,5 a 7.0
Luz: 12 horas de luz por día
Zonas de producción en el país
Las zonas productoras se localizan en diferentes áreas de la Cuenca Alta y Baja del Río Guayas. La primera está circunscrita a los alrededores de las poblaciones de El Empalme, Quevedo, Buena Fe, Fumisa, Patricia Pilar, Valencia, San Carlos, La Maná y Mocache. La segunda zona, comprende a los alrededores de las poblaciones de Ventana, Urdaneta, Pueblo Viejo, San Juan, Vinces, Baba, Babahoyo, Montalvo, Febres Cordero, Simón Bolívar y Boliche

El INIAP para las siembras comerciales dispone de las variedades ‘INIAP 307’ e ‘INIAP 308’, de ciclo vegetativo de 110 120 días, mismas que se cultivan sin dificultad en las diferentes áreas de la Cuenca Alta y Baja del Río Guayas.

Las enfermedades de mayor importancia económica son: la roya asiática (Phakopsora pachyrhizi), cercosporiosis (Cercospora sojina), mildiú (Peronospora manshurica) y mosaico común de la soya. Para el control de la roya se deben hacer aplicaciones oportunas del fungicida (pyraclostrobin + epoxiconazol) 0.5 litros p.c./ha, cuando se observe el 1% de infección foliar; para esto se deben realizar observaciones diarias a fin de detectar tempranamente las primeras infecciones. La misma dosis se debe repetir luego de 15 días de la primera aplicación. Además, se debe realizar un manejo adecuado de malezas hospederas del patógeno. Para el control de cercosporiosis aplicar ditiocarbamato 80 PM 2.5 kg p.c./ha o benzimidazoles 50 PM 0.86 kg p.c./ha. Para el mildiú utilizar dimetomorph + clorotalonil a razón de 2.5 kg p.c./ha. Para el control del mosaico causado por un virus, se deben sembrar cultivares tolerantes y llevar un buen programa de rotación de cultivos. Además, se recomienda el uso de semilla certificada.

Para reducir las poblaciones de nematodos fitoparásitos como: Meloidogyne incognita, Meloidogyne javanica, Pratylenchus spp y Helicotylenchus spp, en campos muy infestados como medida cultural se debe efectuar una buena preparación de suelo con dos pases de arado, con intervalos de cinco a ocho días previo a la siembra para que los nematodos sean eliminados por los rayos solares (solarización). En áreas infestadas con los nematodos mencionados, durante la época lluviosa sembrar arroz y en la época seca rotar con variedades de soya resistentes a M. incognita y M. javanica, como INIAP 307.
Entre otras alternativas se recomienda incorporar las raíces de soya después de la cosecha, esta técnica ayuda a incrementar las poblaciones de Pasteuria penetrans, que es una bacteria controladora del nematodo agallador (Meloidogyne spp). En áreas más afectadas o parches con nematodos, se debe aplicar hongos biorreguladores como Paecylomices lilacimus o Trichoderma spp, en dosis de 80 x 106 esporas/ m2 (80 millones de esporas/m2).

Cosecha
La cosecha es considerada como una de las labores fundamentales para tener el éxito esperado, esta labor no solo afecta los rendimientos y la calidad del producto, sino que repercute también en la rentabilidad del cultivo. La cosecha se debe realizar cuando las plantas estén completamente secas y el grano contenga del 14 al 16% de humedad. Esta labor se efectúa directamente con el uso de combinadas que cortan, trillan y limpian los granos de soya.

Almacenamiento
Limpie y desinfecte el lugar donde va a almacenar la soya. Se recomienda que la semilla no sobrepase el 13% de humedad, y que el sitio de almacenamiento se mantenga a 15ºC de temperatura y 40% de humedad ambiental.

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